Refracción. Prog 8. La deuda del sueño

Soñar no cuesta nada pero la ciencia arroja cada vez más evidencia de que no hacerlo… sí cuesta.

La primera cifra que hay que pagar es el costo a la salud.

Recientemente, algunos estudios han encontrado que con una sola semana de sueño insuficiente empiezan a haber cambios en la respuesta inmune y el metabolismo del individuo.

De hecho, reportan que las personas con pérdida de sueño tienen menos HDL, es decir, lipoproteínas de alta densidad, mejor conocidas como “colesterol bueno”. Estas HDL se encargan de retirar el colesterol malo de la sangre. Lo que significa que las personas que duermen mal tienen mayor colesterol en la sangre. Y esto, a largo plazo, puede propiciar una mayor tendencia para padecer diabetes tipo 2, obesidad o problemas cardiovasculares. Abre los ojos tv.unam.mx

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