La UNAM responde, Historias sobre vulnerabilidad. Una visión de la pandemia a través del arte.

Invitados: Sol Henaro, Curadora del MUAC

Héctor Guerrero

Fotógrafo

En la UNAM Responde, programa conducido por Rosa Brizuela, el Dr. Carlos Rosales del Instituto de Investigaciones Biomédicas, se refirió al rumor de la posible fabricación de un suero anti SARS-CoV-2 similar a los sueros anti alacrán. En realidad no hay investigaciones de este tipo, los sueros anti alacrán como otros sueros para veneno de serpiente, son sueros que se fabrican aplicando cantidades pequeñas del veneno a un animal, por ejemplo a un caballo y así este animal produce anti cuerpos, los mismos que son utilizados como anti veneno.

Para el caso de este coronavirus no funciona así, la persona que se infecta debe tener una respuesta inmunológica para combatir al virus. Para lograr esto, lo más eficiente es producir una vacuna y ahora hay muchos grupos en el mundo trabajando para tratar de elaborarla.

Por lo tanto, los sueros funcionan como anti venenos no para combatir a los virus como el SARS-CoV-2.

Los lentes protectores y la careta son útiles para cubrir los ojos y la cara sobre todo si una persona que está cerca estornuda o tose, así se evita que las gotas, posiblemente contaminadas puedan llegar a otra persona. La forma más común de que alguien se infecte con el virus del SARS-CoV-2 a través de los ojos es cuando la persona se toca los ojos o se los frota con las manos sucias. Lo recomendable es siempre lavarse las manos y tenerlas limpias antes de tocarnos la cara.

El Instituto de Investigaciones Estéticas, el MUAC y la Facultad de Artes y Diseño unieron esfuerzos para presentar al público una serie de cápsulas que cuentan diferentes historias sobre la situación de algunos grupos vulnerables ante esta pandemia. Sol Henaro, curadora del MUAC y el fotógrafo Héctor Guerrero, platicaron sobre este proyecto.

Historias sobre vulnerabilidad: una visión de la pandemia a través del arte, es una serie de cuatro cápsulas de entre 3 a 5 minutos que se están presentando todos los viernes a través de redes sociales. Cada artista trabaja de la mano de un especialista del Instituto de Estéticas para reflexionar sobre lo que implica la vulnerabilidad y producir una obra a manera de testimonio para mostrar qué pasa con los migrantes, los indígenas, la comunidad trans y las personas con VIH.

Héctor Guerrero habló sobre su experiencia al retratar la vida de estas personas. Para él la vulnerabilidad de grupos de riesgo no se puede tomar en una sola imagen, cuando se trabaja con estas temáticas sabes que cualquier cosa que ocurra les va a afectar a ellos. Por ejemplo, la gente con VIH está padeciendo una crisis de medicamentos desde hace mucho tiempo. Las comunidades indígenas están padeciendo al estar aisladas, no tender hospitales o estar en lugares de difícil acceso, pero cuando se presenta algo como COVID-19 les afecta mucho más.

Un acierto de estas cápsulas es que todos los autores involucrados tienen muchos años trabajando en estos entornos sociales. Es un ejercicio muy interesante como fotógrafo porque el trabajo con investigadores de estéticas refresca tu visión para reflexionar y tiene un impacto muy importante en el proceso personal y la salida que tenga el trabajo.

Sol Henaro comentó que las cápsulas no son productos de ocurrencia, se trata de trabajos que invitan a la resiliencia y el amor ante cualquier crisis que se pueda presentar. De la cultura se puede aprender mucho para luchar por los derechos. Por último, Héctor Guerrero manifestó la necesidad de tener una complicidad con la gente y respeto por su situación vulnerable para que te permitan narrar su historia. Además de Héctor Guerrero, participan Oscar Sánchez y Jair Cabrera, entre otros artistas.

En el lunes internacional de Flavio Florencio, presentó la narración de la cantante Fulya Özlem, ella vive en Estambul, Turquía y grabó con su celular cómo se está viviendo esta pandemia. En la ciudad hay toque de queda, solo los estudiantes que van a entrar a la universidad pueden salir a presentar sus exámenes. El toque de queda se termina a las 6 de la tarde y la gente puede regresar a las calles. Hay algunas fiestas clandestinas que se pueden hacer en el parque. En realidad sí hay mucha gente en la calle, la diferencia es que usan cubre bocas y ni no lo traen pueden multarlos. Solo los adultos y los jóvenes menores de 18 años tuvieron que quedarse en casa durante dos meses.

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