Emiliana de Zubeldía, entre composiciones vanguardistas y distintos sistemas de música.

Emiliana de Zubeldía (Salinas de Oro, España, 6 de diciembre de 1888 – Hermosillo, Sonora, 26 de mayo de 1987) inició sus estudios musicales en la Academia de Pamplona y los continuó en el Conservatorio de Madrid y en la Schola Cantorum de París, donde estudió composición con Vincent d`Indy y se perfeccionó en piano con Blanche Selva.

En 1930, se trasladó a Nueva York, Estados Unidos, donde conoció al mexicano Augusto Novaro, investigador de principios acústicos y creador del Sistema Natural de la Música o Teoría de Novaro, con quien trabajó arduamente convirtiéndose en su única discípula. En 1937, se mudó a la Ciudad de México, siguiendo a su maestro, donde vivió durante diez años para luego trasladarse a Hermosillo, Sonora, ciudad en la que fundó y dirigió hasta su muerte el coro universitario con el que actuó en diversas ciudades de México y Estados Unidos, y con el que también grabó un disco. De Zubeldía tuvo un gran impacto en la cultura musical de Sonora. Fundó también la Academia de Música en la Universidad de Sonora, donde se dedicó por más de 40 años a la enseñanza musical como maestra de solfeo, historia de la música y piano. Fue conferencista y productora de programas radiofónicos, así como compositora para piano, guitarra, ensambles de cámara, coros, misa y orquesta. Algunas de sus obras más destacadas son Sinfonía Elegíaca (1948), Capricho vasco, para guitarra (1929), Paisaje vasco, para guitarra (1934) y Landscape from the Pyrenees, para arpa.

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