¿Qué, me van a quemar de nuevo?

Los sueños de la razón.

Aunque hoy nos parece natural considerar el arte prehispánico como uno de los elementos fundamentales de la cultura mexicana, no siempre fue así. Nuestra admiración por los vestigios materiales realizados por los pueblos que habitaron el espacio que hoy ocupa nuestro país antes de la llegada de los españoles es el resultado de un proceso simbiótico entre la ciencia y el arte que comenzó en la década de 1870, y quedó simbolizado en dos monumentos: El Monumento Hipsográfico, que se cae a pedazos, olvidado, en el centro de la Ciudad de México, y una de las pocas obras de arte del siglo XIX que sigue teniendo presencia emblemática en el México contemporáneo: el monumento a Cuauhtémoc del Paseo de la Reforma.

Entra al micrositio de

Los sueños de la razón