Primera temporada 2019, programa 5

Director Artístico : Massimo Quarta
El programa lo integran las siguientes obras:
Silvestre Revueltas (1899-1940)
Sensemayá

AlbertoGinastera
(1916-1983)

Concierto para arpa y orquesta op. 25
I Allegro giusto
II Molto moderato
III Cadenza: Liberamente capriccioso-Vivace

Janet Paulus, arpa
Silvestre Revueltas (1899-1940)
Arreglo: José Yves Limantour
I Noche de los mayas
II Noche de jaranas
III Noche de Yucatán
IV Noche de encantamiento

Conductor:

Mtro. Fernando Saint Martin de María y Campos
Director General de Música UNAM
Entrevistas:
Janet Paulus
Arpa (solista invitado)
Massimo Quarta
Director artístico.

En esta ocasión, la Orquesta Filarmónica de la UNAM actuará bajo la conducción de su director titular el Mtro. Massimo Quarta interpretando obras de Silvestre Revueltas y Alberto Ginastera, con un alto rigor en la técnica y fuerza interpretativa tanto de la solista, como de la orquesta y su director.

“Sámbala, culembe; sámbala, culembe; sámbala, culembe…” eran las palabras que resonaban en la mente del poeta cubano Nicolás Guillén la noche del 6 de enero de 1932, cuando tendido en la cama de un hotel de La Habana, enfermo y después de haber leído un texto sobre brujos negros, evocaba el recuerdo de una canción popular para matar una culebra que los negros de Camagüey entonaban en los remotos años de su infancia.
En medio de esa delirante experiencia comenzaron a brotar con un ritmo casi hipnótico las palabras «Mayombe, bombe, mayombé», y detrás de ellas el poema que seis años después sirviera a Silvestre Revueltas como punto de partida para la creación de una obra que marcaría la historia del arte musical en nuestro país, Sensemayá.

La obra, escrita en 1956, le fue comisionada a Ginastera por la arpista norteamericana Edna Phillips, y pertenece al ++@segundo de los tres períodos en los que el compositor clasificó su vida creativa hacia el final de su existencia, y al que denominó «Nacionalismo subjetivo», el cual se caracteriza por la evocación del estilo musical folclórico de su país, pero sin llegar a hacer citas textuales del mismo. En este sentido es marcada la influencia, tanto en el primero como en el tercer movimiento de la obra, de una de las danzas más representativas del folclor de la llanura pampeana argentina, el malambo, caracterizada por la fuerza y la virilidad de los movimientos que tienen que llevar a cabo quienes la ejecutan.

Revueltas había realizado en los últimos seis años de su vida la música para varios filmes (Redes, ¡Vámonos con Pancho Villa!, Caminos, La bestia negra, El indio, ¡Que viene mi marido!, Los de abajo, entre otras), la cual, en algunas ocasiones terminó transformando en música sinfónica de concierto. La música de La noche de los mayas correría la misma suerte, pero no por la mano de Revueltas sino por la del compositor y director de orquesta José Yves Limantour, quien veinte años después daría forma a la suite sinfónica en cuatro movimientos La noche de los mayas, a partir de los materiales creados por Revueltas para la película. El resultado fueron cuatro enormes paisajes sinfónicos (Noche de los mayas, Noche de jaranas, Noche de Yucatán y Noche de encantamientos), en los que queda representado, más que el mundo maya que inspiró la música para la película, el universo sonoro que hace de Revueltas un compositor genial.

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