México. Ciudad que es un país

La serie documental México. Ciudad que es un país, de Vicente Quirarte, es una producción de El Colegio Nacional, la dirección es de Fernando Cancino y Erving Elguea, al frente del equipo de Reflecta Imagen. Serán transmitidos por TV UNAM a partir del martes 10 de octubre a las 20:30 horas, y los cuatro siguientes-
La serie fue grabada antes de los hechos dolorosos del 19 de septiembre de 2017. Si ahora se proyecta es para demostrar que nuestra Ciudad de México está y estará de pie gracias a la nobleza, la lealtad y el amor de sus habitantes.

Leer una ciudad es acto de amor y conocimiento. Criatura cambiante e imprevista, letal y dadivosa, al descifrar sus signos no sabemos si luego de cualquier  atrevimiento llegaremos a saberla, cuestionarla, rechazarla. O amarla contra todo. Leemos la ciudad al caminarla, al descubrir su rostro inédito, al trazar el mapa de nuestro tránsito por ella, una vez que nos concede volver a casa para soñar con reincidir en el diario combate: ganar y defender nuestro lugar en su incesante representación. La ciudad como gran casa. La casa como pequeña ciudad, según el arquitecto renacentista Leone Batista Alberti.

Amar una ciudad, sobre todo aquélla en que nacimos o vivimos, es necesario y fatal. Igualmente odiarla, aunque ambas emociones, al mirarse al espejo, encuentren semejanzas y diferencias. Cuando Efraín Huerta escribió en 1938 su “Declaración de odio”, ofreció el más intenso poema de amor a la capital. Amar a la Ciudad de México en  los primeros años de un convulsionado siglo XXI parece una tarea cada vez más ardua. José Emilio Pacheco la llama Ciudad de los Batracios; Carlos Monsiváis la considera un laboratorio para el exterminio. Al expresar semejante desaliento, el poeta y el cronista no dejan de luchar por ella. Fácil es caer en la inmediata provocación de repudiarla: aceptar el hechizo de condiciones y medios que facilitan el fugaz abandono del desastre. Tarde o temprano, humillados y ofendidos, convencidos o escépticos, por misteriosas razones regresamos a la imposible, la infiel, la insoportable. La inevitable Ciudad de México, noble y leal a pesar de nosotros.

En sus casi siete siglos de existencia, los habitantes y los elementos hemos destruido una y otra vez nuestra ciudad. Con idéntica pasión y energía ha vuelto a levantarse. No hemos podido acabar con ella, lo cual demuestra su linaje. Pero también la casta de sus habitantes, aunque seamos los primeros en negar semejante obligación y privilegio. Cada minuto es una posibilidad para la epifanía: el asombro de la voz en medio de la ceguera y los oídos sordos. Los programas que integran la serie México. Ciudad que es un país pretenden ser testimonios de encuentros que ocurrirán mientras dure la gran ciudad, según el deseo de sus primeros y orgullosos pobladores:

En tanto que permanezca el mundo,

no acabará la fama y la gloria

de México Tenochtitlán

MIRA LOS PROGRAMAS AQUÍ PRÓXIMAMENTE