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LA HISTORIA DE ADELE H. | FRANÇOIS TRUFFAUT


Jueves 26 de enero, 22:00 horas

El exilio a Nueva Escocia del famoso escritor Victor Hugo —debido a la coronación de Napoleón III, trae consigo una historia de desamor y locura que Adèle (su hija) plasma en su diario. Ella se enamora perdidamente de un militar británico y decide seguirlo a donde quiera él vaya, a pesar del reiterado rechazo. 


Vivir y tratar de sobresalir bajo la enorme sombra de un padre o madre exitoso es una tarea difícil, si no pregúntenle a Jaden y Willow Smith, hijos de Will Smith; a Cameron Douglas, hijo de Michael; al Hijo del Santo, o a Rumer Willis, hija de Bruce Willis y Demi Moore, entre otros nombres de hijos que intentaron alcanzar la fama de sus padres pero nunca lo lograron. Más complicado aún cuando es el año de 1851 y la fama es algo mucho más difícil de lograr, sobre todo si se suma el contexto político en el que el gran opositor de tu padre realiza un golpe de estado e impone un nuevo imperio.

En este entorno comienza a escribirse la historia de Adèle, la quinta hija de Victor Hugo, quien tras vivir sus primeros 21 años en la época de la gloriosa Revolución francesa, acompañó a su padre en su exilio, primero a Bruselas y después a Guernsey, una isla situada en el Canal de la Mancha en la que comenzó a escribir su Diario del exilio, obra en la que se basa el guion de la película. Fue ahí, en Guernsey, donde conoció a un oficial de la armada británica llamado Albert Pinson.

En 1855, Albert le propuso matrimonio a Adèle, sin embargo la joven lo rechazó, una decisión que la atormentaría por el resto de su vida. Para cuando ella quiso reconsiderar la oferta y otorgar su mano en matrimonio, éste no quiso saber más de ella y se entregó por completo a su carrera militar, la que lo mantuvo viajando de un sitio a otro. La desesperada y obsesionada mujer lo siguió a cada destino, alejándose de su familia y su padre, quien nunca pudo seguirle los pasos.

Los continuos viajes, el rechazo, el desamor y la soledad terminaron con la mente de Adèle, quien sumida en todo tipo de trastornos mentales fue internada en un hospital mental en Suresnes, en el que murió el 21 de abril de 1915. Sin embargo, sus reflexiones sobre la búsqueda del amor, el vagar por el mundo y su decaída mental quedaron plasmados en su diario.

 

 
 
 


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