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INNER SANCTUM | LEW LANDERS


Miércoles 8 de marzo, 22:00 horas

Esta cinta que se estrenó en 1948 es uno de los grandes ejemplos de film noir dentro la carrera del director neoyorquino Lew Landers. En esta película actúan Charles Russell, Mary Beth Hughes y Billy House.


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La carrera de Lew Landers se puede comprender desde dos ópticas distintas, una como el actor que comenzó su carrera el 1914 y la otra —y más destacada — como director, cuyo legado cuenta con aproximadamente 175 títulos.

Lew Landers ejerció diferentes géneros cinematográficos, desde la comedia hasta el cine de terror, pasando por el western y el drama. Ninguna idea se le resistió como tampoco lo hizo ningún actor o actriz. Llegó a trabajar con actrices de la talla de Lucille Ball, una estrella de la televisión de la época quien tenía incluso sus propios programas como I Love Lucy o The Lucy Show; y actores como Boris Karloff, conocido por interpretar a Frankestein en varias películas y haber encarnado la imagen icónica del monstruo fijada en el imaginario colectivo. Fue precisamente junto a este actor que Landers dirigió su película más conocida, El Cuervo (1935), una adaptación del poema de Edgar Allan Poe.

En Inner Sanctum Landers adaptó nuevamente una obra literaria para la gran pantalla, basándose en las series homónimas editadas por Simon & Schuster y en una serie de radio llamada Inner Sanctum Mistery. El nombre, cuya traducción literal del latín es “fantasma interior”, cuenta la historia de un hombre (Charles Russell) que comete un crimen en una estación de tren de un pequeño pueblo bajo la mirada  de un niño. Cuando el asesino intenta abandonar el poblado se ve obligado a quedarse por una inundación que bloquea las carreteras. Para esperar a que las condiciones mejoren, el asesino decide  quedarse en una casa que resulta ser el lugar donde vive el niño testigo de su crimen.

Una vez que aparece el cuerpo,  da comienzo la búsqueda del culpable. Las desconfianzas acerca del nuevo huésped por parte de la gente de la casa son las auténticas protagonistas de la historia. Lew Landers despliega a lo largo de la cinta sus habilidades como director, entre ellas una gran combinación entre suspenso y algunos tintes de thriller psicológico que hacen de esta cinta un referente actual de las películas de serie B de los años cuarenta. 

 
 
 


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