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EL SHOW DEBE SEGUIR | BOB FOSSE


Martes 14 de febrero, 22:00 horas

Ganador de la Palma de Oro en Cannes y cuatro premios Oscar, este musical narra —entre la realidad y la fantasía— la vida del coreógrafo, bailarín, actor y director, Bob Fosse, quien, con toda obviedad, escribió y dirigió su épica autobiografía. 


Bajo el personaje ficticio de Joe Gideon (Roy Scheider), Bob Fosse cuenta su historia, una tan fascinante que parece inventada para la gran pantalla. Joe es un coreógrafo y director de cine que intenta balancear su acelerada existencia entre el montaje de un musical en Broadway —Chicago en la vida de Fosse—, al mismo tiempo que termina de editar su más reciente película —Lenny

Pero ser un adicto al trabajo que vive sobre revolucionado no puede hacerlo sin una ayuda extra. Joe es adicto a todo tipo de excesos, entre ellos las pastillas, los cigarros y las mujeres. Su novia, su ex mujer y su hija intentan persuadirlo de bajar el ritmo pero es inútil, la adrenalina lo mantiene con vida. Su pasión es el motor que lo mueve y, al mismo tiempo, la bomba de tiempo a su existencia.

Y es que no se puede abusar tanto del cuerpo sin que éste pase factura. El corazón de Gideon está débil y necesita un respiro, sin embargo él se mantiene empeñado en coquetear con la muerte. Entre sueños y alucinaciones, Joe ve pasar su vida y sus recuerdos, incluso cuando está hospitalizado, las secuencias musicales aportan un carácter único a la historia. 

Los premios y ovaciones que se llevó El show debe seguir son, sin duda alguna, una mera réplica de lo que Bob Fosse merecía. Un creador con una visión única que jamás se conformó. Un inventor de sueños en los cuales la música y la danza eran el hilo conductor. Un genio que, condicionado a su fuerza creativa, estaba destinado a una muerte temprana. Bob Fosse vivió el tiempo suficiente para ver el éxito que tuvo la egocéntrica versión de su vida pero, como su cinta lo predijo, murió de un infarto al corazón a los 60 años de edad. Pero sabemos —o queremos creer— que su camino a la otra vida vino acompañado de secuencias musicales y bailes coreográficos dignos de un grande.  

 
 
 


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