EN VIVO

BÚSQUEDA DE CONTENIDOS


    

Escriba palabras (o partes de ellas) en cualquier orden, use letras mayúsculas o minúsculas, con o o sin acentos. Ver más
Buscar en los títulos
Buscar en los textos

CITY FOLK | BARCELONA


Martes 7 de febrero, 20:30 horas

La música es parte esencial de la cultura, especialmente cuando la identidad nacional es tan fuerte como la catalana. Barcelona, la capital de Catalunya, es el eje de la vida musical de la región y en el epicentro de todo se encuentra el Palau (Palacio) de la Música Catalana.



La excelencia, la participación, el compromiso social y la catalanidad son los valores que rigen, desde sus comienzos, a la Fundació Orfeó Català- Palau de la Música. No es sorpresa que encontremos la catalanidad entre estos valores, pues los catalanes han cargado con orgullo las situaciones culturales que los identifican como catalanes. La autonomía del gobierno central de España y su deseo de independencia se ve reflejado en expresiones artísticas, como la música y la arquitectura, que buscan ser reconocidas como catalanas. 

Una de estas expresiones que buscan explotar la cultura e identidad propia de lo catalán es el Palau de la Música —obviamente ubicado en Barcelona. Este templo a la música se construyó entre 1905 y 1908 por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner como sede del Orfeó Català. Es una muestra arquitectónica del modernismo de la región que da espacio a la reproducción de música catalana. En 1997 la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad y actualmente es reconocido como patrimonio simbólico y sentimental de todo un pueblo que se identifica con su historia. Reflejo de ello es la escultura de Sant Jordi ondeando una bandera catalana que se ubica en la fachada del edificio.

Su sala central, la Sala de Conciertos, es el corazón de esta gran obra. Su construcción fue concebida en la forma de una gran caja de música y su recubrimiento de vidrio permite aprovechar la luz del día como ninguna otra sala de conciertos del mundo. El gran órgano sobre el escenario es el núcleo de la sala, y se ve completado por el lucernario central que permite la mayor entrada de luz natural. Además, la sala se encuentra repleta de figuras como las musas que rodean el escenario, las valquirias de Wagner, un busto de Anselm Clavé y uno de Beethoven, así como flores, palmeras y frutos.

 
 
 


    ABRE LOS OJOS